El Anfitrión

Eoooooooo!

Toc.. toc…

Holaaaaaaaaaa?

Hay alguien ahí?

Que he vuelto!!!

Sí sí, no es que me hubiera ido, desvanecido, transfigurado o algún que otro sinónimo más…

No, no…

Ni me he ido de vacaciones… lo que ha pasado es que he tenido visita

La verdad es que hemos coincidido unos cuantos en mi piso zulo,

vamos que en los mejores momentos hemos sido algo así como 7 personas en un piso de 50 (?) metros cuadrados…

Nota: Y me ha hecho pensar en el chiste aquel de “como meterías 5 elefantes en un 600″…

Nota 2: Pues dos delante y tres detrás…

Nota 3: Y lo que me reía yo con los chistes estos de elefantes… si es que ya no hacen chistes como antaño…

Y, como se comprenderá, teniendo a toda la troupe en casa, como que no tenía tiempo para nada… entre intentar estar en todos lados, por que, vacaciones, lo que se dice vacaciones, yo no tenía…

lo que implica cumplir en el curro (todo lo que se puede) pero al mismo tiempo intentar estar el máximo posible con la gente…

Y me ha encantado visitar diversas veces los sitios más entrañables de esta bendita ciudad, con sus agujas espaciales y sus peces voladores…

Y ver y explicar un partido de fútbol comiendo un perrito

Nota: Caliente, se entiende

Nota2: El perrito! malpensados!

Y disfrutar de los mojitos recien hechos…

Y del hot tub (vamos, el jacuzzi) con el susodicho mojito en la mano…

En una cabaña en la montaña…

Y caminar 12 Km por las calles de Seattle…

Nota: Bueno, eso ya no, pero es lo que tiene perderse…

Ah, y aprovecho para agradecer la ayuda de IKEA, Restform y demás entidades colaboradoras… 🙂

Pero más que nada, para lo que me ha servido, es para pasar unas semanas increíbles, de risas, de organización (mucha organización) y para quedarme con un sentimiento de bienestar, de satisfacción, de alegría por haber pasado unos días en compañía de quien aprecio…

Y que todo el mundo haya estado a gusto…

Prometo ser mejor guía la próxima vez…

Y hablando de visitas… la última que he tenido es la que menos me ha gustado…

Un invitado de 8 patas,

peludas

Mirándome desde mi lavabo…

y del tamaño de una moneda de 10 duros de las viejas

Nota: Sí, de aquellas del mundial 82

Nota2: Para los que no se enteran de lo que son 10 duros, son 50 pesetas (0,3 euros), joder, que no ha pasado tanto tiempo 🙂

Lo mal que lo pasé hasta que conseguí deshacerme de ella (o él, que no miré bien)…

Los que me vieron blanco, pálido (aún más) después de la “batalla” darán fe de lo que digo…

Pero pude con ella,

y con mis fobias…

Que mi casa, será (o ha sido) un hotel…

Pero hay derecho de admisión

PD: Prometo escribir a un ritmo normal, lo juro, jejeje

Anuncios

6 comments so far

  1. ana on

    jaja! welcome back!
    y todo un científico com utd asustado por ese inquilon de patitas peludas! ande ver! 😉

  2. marahopkins on

    WELCOME!!!

    Te entiendo che….a mi me pasa con las víboras (culebras inofensivas también!! ahhhhhh!!).
    Se nota que lo pasaste bien….post muy bueno con banda sonora suuuper!.
    un beso!!

  3. siempredudando on

    Quen bueno llegar y ver que aquí todo sigue igual!! 😉
    Como siempre me he reido con tu post… y que conste que te entiendo!! También tengo fobia a las arañas! Y he pasado las vacaciones en un sitio donde había muchas, y he tenido que matar a muchas (superando así de un plumazo mi asco) porque a mis hijos todavía les dan más miedo que a mi!! 😉
    Besitos.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: